Kokotxa lleva una estrella Michelin desde 2010 y ha sabido mantenerla sin volverse tieso. En la Parte Vieja donostiarra, escondido en una callejuela, Daniel López cocina y su mujer Estela lleva la sala con un nivel de atención que ya casi no se ve.
Fuimos un viernes mediodía con el menú largo (12 pases). Tres horas de comida, sin un solo pase débil. Esto es lo que pasa cuando un cocinero llega a su madurez y deja de querer demostrar nada.
El espacio
Comedor para 24 cubiertos, paredes de piedra original del XVI, mantelería gruesa, vajilla de la zona. Iluminación cálida, conversación posible. Cero música ambiente. Servicio de seis personas para 24 comensales.
Veredicto general
Una de las experiencias gastronómicas más completas que he tenido en España este año. La técnica es irreprochable, los productos llegan del mercado de La Bretxa por la mañana, el maridaje (txakolís, sidras y blancos atlánticos) eleva cada plato. Dos pases puntúan 9,8 — eso es muy difícil de conseguir hoy.