El Altstadt (casco antiguo) se divide en dos orillas: a la derecha, la Grossmünster, la catedral románica fundada, según la leyenda, por Carlomagno. A la izquierda, la Frauenmünster, con las vidrieras de Chagall que te dejan sin palabras.
«Hay ciudades que funcionan. Y hay ciudades que sienten. Zürich es de las segundas: el lago, la luz de las 5 de la tarde reflejada en el Limmat, y el silencio de los martes.»
Notas de viaje, Zürich, septiembre 2023